lunes, 26 de septiembre de 2011

Vivir fuera de Cuba no es jamón




Vivir fuera de Cuba no es jamón. Sí señor, no sé quién dijo que te esperan en el aeropuerto pa' entregarte tu primer millón.Todavía estoy esperando a la gente de la CIA para que me pasen la plata que dicen en Cuba que le pagan a los que se van de allá. Lo que sí he aprendido es que hay varias etapas por las que se pasa y son más o menos así:

La primera etapa: El OBSTINAMIENTO.
Todavía estás en Cuba. No tienes claro donde vas a aterrizar, pero no importa, siempre que no veas más nunca un camello, ni verano de Santiago sin ventilador.La cuerda floja. Que si me voy que si no me voy. Los combatientes de inmigración te hacen conocer que aún puede ser peor. Maratónica espera: la carta blanca, liberación, pasaporte, carta de invitación. Acto final: aeropuerto con tu familia.Ha sido un camino largo, todavía algo se puede joder. El uniforme de Inmigración aún te hace temblar. Finalmente, la ventanilla. Momentos de tension, el guardia lee de punta a cabo el pasaporte como una novela (qué carajo buscará?), mira 40 veces en el espejo que tienes a tu espalda (pa´vacilarte). Sudas. ¿A dónde vas? ¿Por qué? ¿Visita por tres meses? ¿Y vuelves? (Sí, espérame sentado) -Sí, compañero, por supuesto! Finalmente el Cuño... COÑOOOO!!! Un momento! Y ahora por qué el avión sale con retraso?Seguro que es por mí. ¡Ud veráaaa! Alguien se enteró de los 40 fulas al Director por la firma de la Liberación (no te quejes, si taita Julián hubiera podido comprar su carta de libertad por 40 dólares, la historia de Cuba hubiera sido otra). Cuando el avión finalmente se separa del piso te vuelve el alma al cuerpo.-

La Segunda etapa: EL PAPELAZO.
Esta etapa empieza en el avión. ¿Cómo se cierra el cinturón? No pides otra Coca Cola no vaya a ser que no te toque o la aeromoza te dé una mala contesta. Puede durar mucho aprender a usar un celular, qué cosa es un Seguro, cómo sacar dinero de una Cash machine sin meter la tarjeta al revés. ¡El mundo es tan lindo! Te deslumbran los autos nuevecitos, las mujeres maquilladas, los hombres de cuello y corbata en el banco. En inmigración (la otra era EMIGRACIÓN), aunque no te quieran, te tratan con respeto. Por primera vez pasas de las 120 libras pues te haces las tortillas de 10 huevos. ¿Cuánto puede durar esta etapa? No sé, pero aún no quieres ver Cuba ni en fotografía y escribes en estos foros que no te hacen falta amigos.-

La Tercera etapa: ATERRIZAJE (toma más tiempo de lo que muchos creen).
Ahora a buscar trabajo! Y pasaron 1, 2, 3, 4, 5, 6 7 semanas? Y na'. Ni de sepulturero encuentras un puesto. Conoces la ciudad de arriba abajo y no has hecho ni un amigo. ¡Te empieza a molestar la soledad y no hablar tu idioma! Tu mente es una cabrona. Empiezas a pensar en la vieja, en el barrio, en la mesa de dominó. En los negrones que al pasar te decían cochinadas (hoy piensas son piropos). ¡Qué simpáticos muchachones! Qué diferentes a estos rubios que no tienen sangre en las venas. No bastan ojos azules y 1.80.
Una vez escuché Radio Reloj online. Eran las 6:30 de la mañana en Cuba. Podía ver a mi viejo levantarse e inundar la casa con el aroma de café que aunque fuera chícharo en ese momento no querría uno mejor. Estuve como media hora oyendo el TIC TAC que me despertó cada mañana de mi vida. ¿Creerías que este que te escribe rompió a llorar?- La morriña empieza cuando llega tu único amigo por el resto de tus días: el gorrión. Tarda pero llega. Un 31 de diciembre, o el día de las madres te preguntas: ¿Y qué coño hago yo aquí? Los recuerdos te acorralan y te sacan sangre. Reconoces qué lindo es tu país y su gente y que jodía te tiene la nieve! Descubres a Lecuona, Matamoros y a Cuní. Tu libro de cabecera se llama ¿Donde está mi Habana? En tus CD's están El Bola, la Charanga y Lázaro Ross, en tus DVD: Buena Vista Social Club. Idealizas una Habana que sólo existirá en tu corazón, diferente a la mía o la de otros. La palabra Asere no te suena fea. Usarás más y más malas palabras y dicharachos criollos que te diferenciarán del resto de los hispanos. Porque ahora quieres ser diferente, es más, hacer saber a todos tu origen. Te fajas con los que hablen pestes de tu patria. Te fajas con los comemierdas que dicen que la Salsa no es el Son o discuten que Salsa es esa mierda llamada New York Style.-Señor la salsa se baila sólo de dos maneras: BIEN o MAL-

La última etapa: LA RESIGNACION.
Cuando dos cubanos se encuentran la primera pregunta es: ¿Cuánto tiempo llevas aquí? Como si estuvieras en prisión. Porque es verdaderamente una condena no estar en tu tierra. Entiendes de una vez que los que estamos fuera necesitamos más de los que estén allá que ellos de nosotros. Sus problemas se resuelven mandando unos dólares, lo que necesitamos nosotros no cabe en un paquete de correos.
Llega finalmente la esperada primera visita a Cuba . ¡Qué desilusión! Estás allá y ya no eres de allí. No conoces al grupo de moda, a donde va la ruta 222 o qué novela estén poniendo. La Habana te es más ajena que Hong Kong . Al segundo día, si no fuera por la vieja, quisieras volver a casa. ¿A casa? ¿Pero no era esta tu casa? No perteneces a ningún lugar. No existes, todo es un espejismo. Como dice la canción: No eres ni de aquí, ni de allá.Ser CUBANO es una carrera muy larga, se llega por diferentes caminos y tú escogiste el más difícil.
En el aeropuerto, al regreso, esta vez no te harán tantas preguntas. Las preguntas te las vas a hacer tú. Si yo lo hubiera sabido antes. Tarda tiempo y muchas lágrimas entender cuál es nuestro verdadero lugar. Quizás hasta el momento no hayan vertido ni una lágrima, quizás sí. Pero si ya lo han hecho como dicen en mi barrio les digo: ¡Eso no es na', prepárate pa' lo que viene!"

Este Texto me llego por correo electrónico
Si alguien sabe el nombre del autor me gustaría conocerlo.
Autor: Anónimo

Si no fuera Cubano... pagaría por serlo.


"La legion del Regreso"

Los cubanos salen de una isla pequeña y se han diseminado por todo el mundo. Uno es profesor en una universidad de Australia; otro, inauguró en Alaska un restaurante. Nada los detiene, ni el frío ni el calor. Los seduce el trópico de la Florida, pero soportan igualmente a pie firme los hielos de Boston y Nueva York. No mendigan, trabajan. Los que en Cuba eran pobres, aquí son ricos. Los que allá eran medio pelo, aquí son pelo y medio.
Ningún obstáculo detiene su laboriosidad beligerante si la oferta es digna. Uno es rector de la Universidad; otro, maquilla muertos. Cambian, pero sólo en la superficie. En Miami siguen jugando la bolita (lotería Prohibida), peleando gallos a escondidas y enviando los hijos a la escuela privada. En Madrid, están contra José Luís Rodríguez Zapatero y en Caracas , contra Hugo Chávez, siempre en la oposición. Se les critica y se les envidia pero en el fondo se les admira. Gallegos por el trabajo y judíos por la voluntad de sobrevivir, constituyen una legión empecinada que no se deja ignorar. Traen su música calurosa, el ruido de sus tambores, los frijoles negros y el bistec de palomilla con moros y maduros. Pero traen sobre todo la simpatía, la cordialidad y la laboriosidad.
¿Quiénes son? Son los cubanos del destierro, la única población mundial trasplantada, que (salvo los hebreos) en más de un tercio de siglo no han perdido su identidad. Los que admiraban a Cuba desde lejos como ejemplo supremo de pujanza latinoamericana, los que veían a Cuba como un milagro étnico y cultural, donde todo parecía un relajo pero todo funcionaba bien, ya no tienen que ir a Cuba para conocerla! . Aquí la tienen dentro de los mismos E estados Unidos. Esta es Cuba. Estos son los cubanos. Exagerados, fanfarrones, ruidosos, sí, pero también intensos, profundamente creadores y Buenos amigos. ¿Y qué no han hecho en estos 50 años de destierro los cubanos para poder sobrevivir con dignidad? Cuál actividad manual o intelectual no han ensayado en éste o en aquél país, por complicada que pareciera, lo han realizado para no quedarse detrás, para no dejarse discriminar.

En alguna de esas actividades han llegado tan lejos que superan a emigraciones s que los precedieron por cerca de medio siglo No hay hospital en Estados Unidos donde no haya hoy un médico cubano. No hay periódico donde no haya un periodista cubano, ni banco donde no haya un banquero cubano, ni publicitaria donde no haya un publicitario cubano, ni escuela donde no haya un maestro cubano, ni universidad donde no haya un profesor cubano, ni comercio donde no haya un manager cubano.
En las Grandes Ligas del béisbol sus nombres también brillan. En Madrid, el primer poeta latinoamericano es un negro cubano. En la Coca Cola, Kellog’s, McCormick, Pepsi Cola y tantas otras su dirigente es, o fue un cubano. En el Congreso de Washington hay cinco cubanos, en el Senado federal se sientan tres cubanos, el Ministro de Comercio de E. U. es un cubano, la Viceministra de Salud es una doctora cubana. Caramba, son unos pocos en éste país y llegaron hace muy poco tiempo.
En las tierras prestadas del extranjero parecen llevar siempre en la frente la marca del sitio de donde vienen. Los cubanos llevan a Cuba. La enaltecen y la honran, porque además de en la frente la llevan en el corazón. Pero hay algo en el desterrado cubano, a mi juicio, superior a esa actividad profesional triunfante, y es su odio al despotismo del que huyen, su amor a la tierra que deja ron. Eso lo separa y lo define. Eso da a sus triunfos en medio del desarraigo, una grande za que de otro modo no tendría.
Se han afincado definitivamente en estas tierras hospitalarias que los han acogido y donde viven en lo material muchas veces mejor que como vivían en Cuba. Aún teniéndolo todo, si les falta Cuba, no tienen nada. Quizás por ello han hecho su Cuba aquí. Por eso, si se le mira bien, se verá que a veces parece que el cubano ríe, pero en realidad está llorando por dentro.

Le nace el hijo, le crece, se le gradúa en la Universidad, pero el cubano suspira. ¡Ay, si estuviera en mi Cuba!.. Compra una casa, un auto, o una lancha y sigue suspirando. ¡Ay!. ¡Si todo esto lo tuviera en Cuba! De una manera misteriosa, que no puede definir hay un vínculo con aquello que tira de aquí hacia allá. Ahora que perdió a su país, sabe que no puede vivir sin Cuba, y la sueña de noche, y le agiganta los valores y la embellece y la idealiza, y se culpa de no haberla entendido mejor, y la recrea en sus cantos y bailes, y la revive en sus historias en sus costumbres y en sus comidas.
¿Por qué compran hoy los cubanos más libros cubanos que nunca? ¿Por qué tienen sus casas, sus negocios y sus oficinas llenas de palmas, de banderas, de escudos y de retratos de José Martí? ¿Por qué aunque sean USA citizens SIGUEN SIENDO CUBANOS? ¿Por qué se reúnen en sus municipios formados en el exilio, borrando antiguos antagonismos de partido o clase? Porque el cubano sabe que lo único auténticamente suyo fue SU CUBA y que a ella quisiera el poder regresar. No les preocupa que le devuelvan la residencia o el negocio, si lo tenían. Lo único que desean es volver a su tierra. La casa donde nació esta destruida, al pueblo se lo han puesto desconocido, la madre ha muerto.
Pero no importa. El exiliado cubano quiere de todos modos ir a esa casa, a ese pueblo y a esa tumba. La Patria empieza ahí.

Agustin Tamargo
Periodista Cubano
"El Nuevo Herald"

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