Frases de José Martí

Frases de José Martí
                                                          
 José Martí 1853-1895. Político y escritor cubano.
1853-1895. Político y escritor cubano.

  • ¿ Qué es el poeta sino alimento vivo de la llama con que alumbra?
  • ¿ Qué es pensar sin obrar, decir sin hacer, desear sin querer?
  • A lo transitorio se esclavizan y venden los que no saben descubrir en sí lo superior y perdurable.
  • Al celoso estorba cuanta grandeza no pueda él encabezar.
  • Al poder se sube casi siempre de rodillas. Los que suben de pie son los que tienen derecho a él.
  • Alcanzar fama, no es más que el deber de manternese constantemente a su altura.
  • Amar no es más que el modo de crecer.
  • Amigo es como ser de nuestro ser, como continuación de si mismo.
  • Amigos fraternales son los padres no implicables censores. Fusta recogerá quien siembra fusta: besos recogerá quien siembra besos.
  • Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto.
  • Amor, es la mejor ley.
  • Aplazar no es nunca decidir.
  • Así como cada hombre trae su fisionomia, cada inscripción trae su lenguaje.
  • Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.
  • Basta para ser grande, intentar lo grande.
  • Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.
  • Caballo de paseo no gana batallas.
  • Como cuerpos que ruedan por un plano inclinado, así las ideas justas, por sobre todo obstáculo y valla llegan al logro.
  • Como el mármol ha de ser el carácter: blanco y duro.
  • Conocerás el mundo, antes de darte a él.
  • Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea.
  • Cuando la Naturaleza escribe Grandeza", escribe "Ternura".
  • Cuando se padece mucho no se desea un beso en los labios, sino en la frente.
  • Culminan las montañas en pico y los pueblos en hombres.
  • De cada nuevo hervor, sale más bello el mundo.
  • De la independencia de los individuos, depende la grandeza de los pueblos.
  • De la transfusión de la sangre mueren los enfermos, cuando no es sangre afín.
  • De la vehemencia de los dolores viene la grandeza de su representación.
  • De ley se han de hacer los hombres, y deben dar luz.
  • De raíz hay que ver a los pueblos, que llevan sus raíces donde no se las ve.
  • Debe hacerse en cada momento, lo que en cada momento es necesario.
  • Debe ser el decoro en el hombre como el pudor en las mujeres.
  • Deben sufrir los oídos en calma toda censura justa.
  • Debiera exigirse a cada hombre, como título para gozar de derechos públicos, que número de árboles.
  • Del mismo germen son la miel, la luz y el beso.
  • Del puñal, nace la espada; de la exasperación, derecho; del gobierno, éxito; de lo lejano, cercanía.
  • Dondequiera que el hombre se afirma, el sol brilla.
  • Dos madres tienen los hombres: la Naturaleza y las circunstancias.
  • Educar es preparar al hombre para la vida.
  • El aire debe estar lleno de almas desinteresadas y amigas.
  • El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y color.
  • El alma rica puede dar mucho sin empobrecer.
  • El ambicioso rie en la sombra.
  • El amor al arte aquilata el alma y la enaltece: un bello cuadro, una límpida estatua, un juguete artístico, una modesta flor un lindo vaso, pone sonrisa en los labios donde morían tal vez, momentos ha, las lágrimas.
  • El amor no es más que la necesidad de la creencia: hay una fuerza secreta que anhela siempre algo que respetar y que creer.
  • El amor renueva. Yo lo siento, amando, el generoso olvido, la fortalecedora esperanza.
  • El amor, como el árbol, ha de pasar de semilla a arbusto, a flor, y a fruto.
  • El arte de escribir, ¿ no es reducir?.
  • El arte no es vanal adorno de reyes y pontífices, por donde apenas asoma la cabeza eterna el genio, sino divina acumulación del alma humana, donde los hombres de todas las edades se reconocen y confortan.
  • El avaro es el tipo esencial del egoísta; el héroe es el tipo esencial del altruísta.
  • El bien más enérgico de la vida lo son los buenos amigos.
  • El bosque vuelve al hombre a la razón y a la fe, y es la juventud perpetua.
  • El deber debe cumplirse sencilla y naturalmente.
  • El decoro encalla donde la intriga sale ilesa.
  • El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro.
  • El desinterés es la ley del genio y de la vida.
  • El dolor es la sal de la glória.
  • El dolor es vivo a medida de las facultades del que ha de soportarlo.
  • El eco del alma dice cosas más hondas que el eco del torrente.
  • El egoísmo es la mancha del mundo, y el desinterés su sol.
  • El genio es simplesmente una anticipación: prevé en sus detalles loque otros noven aun en sus líneas mayores; y como los demás no ven lo que ve él, lo miran con asombro, se fatigan de su resplander y persistencia, y lo dejan a que se alimente de sí proprio y sufia.
  • El hábito de donar la materia da al rostro de los escultores un aire de triunfo y rebeldía.
  • El heroísmo en la paz es más escaso, porque es menos glorioso que el de la guerra.
  • El hombre es noble y tiende a lo mejor; el que conoce lo bello y lo moral, que viene de él, no puede vivir luego sin moral y sin belleza.
  • El hombre es superior a la palabra.
  • El hombre ignorante no há empezado a ser hombre.
  • El hombre sincero tiene derecho al error.
  • El hombre solo ama verdaderamente, o ama preferentemente, lo que crea.
  • El lamento es de ruines cuando está enfrente la obra.
  • El mundo solo respeta a los que pueden y batallan.
  • El oficio de un pueblo es crear, y la fuerza del mundo está en los que producen.
  • El pudor del hombre está en la mente, y se ha de llegar con él incólume a los ochenta años.
  • El pueblo más grande no es aquel en que una riqueza desigual y desenfrenada poduce hombres crudos y sórdidos y mujeres venales y egoístas; pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras.
  • El que degrada a los demás, se degrada a si mismo.
  • El que lleva la belleza en sí, ¿ cómo creerá en los feos del Universo?.
  • El que puede ser artísta no se limita a ser crítico.
  • El que saca de sí lo que otro sacó de sí antes que él, es tan original como el otro.
  • El que tacha a los demás de no fundar, ha de fundar.
  • El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
  • El silencio es el pudor de los grandes caracteres.
  • El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas, los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.
  • El Universo ha sido creado para la enseñanza, alimento, placer y educación del hombre.
  • El valor crece a caballo. En el caballo hay gloria.
  • El verdadero hombre no mira de que lado se vive mejor, sino de que lado está el deber.
  • El verso se improvisa, pero la prosa no; la prosa viene con los años.
  • El verso, por dondequiera que se quiebre, há de dar luz y perfume.
  • Ella por volverlo a ver corrió a verlo al mirador. El volvió... con su mujer. Ella se murió de amor.
  • Embellecer la vida es darle objeto.
  • En el mundo ha de haber cierta cantidad de luz, como ha de haber cierta cantidad de decoro. Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres.
  • En el pulimiento no está la bondad del verso, sino en que nazca alado y sonriente.
  • En este mundo no hay nada de verdadero más que la nobleza y la hermosura. Créese virtud, créese arte.
  • En la cruz murió el hombre en un día; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los días.
  • En la grandeza de la patria y de sus hijos, no es mentira decir que siente crecer el corazón.
  • En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre.
  • En la vida no se puede hacer todo lo que se quiere, y lo que se va quedando sin hacer, sale así de tiempo, como una locura.
  • Engrandece la simple capacidad de admirar lo grande.
  • Enplearse en lo estértil cuando se puede hacer lo útil; ocuparse en lo fácil cuando se tienen bríos para intentar lo difícil, es despojar de su dignidad al talento.
  • Enseñar es crecer.
  • Es deber humano causar placer en vez de pena, y quien conoce la belleza la respeta y cuida en los demás y en sí.
  • Es hermoso ver huchar a un hombre honrado, verlo padecer, puesto que del espectáculo de su dolor se sacan fuerzas para oponerse a la maldad.
  • Es la constancia, virtud que recomienda más al que la posee que al genio.
  • Es la ley que las frentes más altas y limpias atraigan sobre sí las pietras que se mueven siempre en las manos débiles o envidiosas.
  • Es ley maravillosa de la naturaleza que solo esté completo el que dá: y no se empieza a poseer la vida hasta que no vaciamos sin reparo y sin tasa, en bien de los demás, la nuestra.
  • Es ley que honren y acaten a los poetas que no pasan, los reyes que pasan.
  • Es necesario elevarse como los montes para ser vistos de lejos.
  • Es una manera de honrarse, y no la menos generosa, honrar a los demás.
  • Esa es la elegancia verdadera: que el vaso no sea más que la flor.
  • Esparcir el amor por la belleza es mejorar hombres.
  • Grande es asir la luz, pero de modo que encienda la del alma.
  • Ha de ser limpia la casa, y la conducta.
  • Hay algo que vale más que la estimación de los extraños: la estimación propria.
  • Hay cierto espíritu de independencia en el pecado, que lo hace simpático cuando no es excesivo.
  • Hay gente de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara.
  • Hay gente loca, y es la que dice que no es verdad sino lo que se ve con los ojos.
  • Hay tanto que decir, que há de decirse en el menor número de palabras posible: eso sí, que cada palabra lleve ala y color.
  • Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene.
  • He aquí la ley suprema; legislador de legisladores, y juez de jueces: la conciencia humana.
  • Héroe se puede ser todos los días; pero el verdadero héroe es el que sacrifica su heroísmo al bien de su patria.
  • Hombre recogerá quien siembre escuelas.
  • Honrar a la patria es una manera de pelear por ella.
  • Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas.
  • Jamás sin dolor profundo produjo el hombre obras verdaderamente bellas.
  • La afinidad de los caracteres es más poderosa entre los hombres que la afinidad del color.
  • La aristocracia intectual viene de pensar y padecer.
  • La batalla está en los talleres; la gloria, en la paz; el templo, en toda la tierra; el poema, en la naturaleza.
  • La belleza, por sí misma, es un placer. Hallamos algo bello, y hallamos algo de nosostros mismos.
  • La bondad es la flor de la fuerza.
  • La ciudad extravía el juicio, el campo lo ordena y acrisola.
  • La cordura no está en confirmar la fama de débil, sino en aprovechar la ocasión de mostrarse enérgico sin peligro.
  • La dote lleva, como de la mano, la desventura de la mujer, y el relajamiento del hombre.
  • La educación empieza con la vida y no acaba sino con la muerte.
  • La educación suaviza más que la prosperidad.
  • La elegancia del vestido; la grande y verdadera, está en la altivez y fortaleza del alma.
  • La enseñanza, ¿quién lo sabe?, es ante todo una obra de infinito amor.
  • La fama es un premio justo de quien tiene el valor de sacrificar el grato sigilo de su persona a la idea que defiende.
  • La filosofía no es más que el secreto de la relación entre las varias formas de existencia.
  • La fuerza del genio no se acaba con la juventud.
  • La Fuerzas que se pierden en lágrimas hacen falta después para el ardimiento y empuje de la sangre.
  • La generosidad congrega a los hombres, y la aspereza los aparta.
  • La gloria y el triunfo no son más que un estímulo al cumplimiento del deber.
  • La grandeza lastima a los que no son grandes.
  • La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.
  • La herencia estimula a la holganza, al egoísmo y al vicio.
  • La Humanidad no se redime sino por determinada cantidad de sufrimento, y cuando unos la esquivan, es preciso que otros la acumulen, para que así se salven todos.
  • La imaginación es la vanguardia y como el profeta de la ciencia.
  • La indulgencia es la señal más segura de la superioridad.
  • La inteligencia da bondad, justicia y hermosura; como un ala levanta el espíritu.
  • La inteligencia no es más que medio hombre, y no lo mejor de él.
  • La inteligencia tiene el deber de emplearse ¿Por qué se han de perder las inteligencias en la fuerga y la apatía?
  • La lágrima es la fuente del sentimiento eterno.
  • La lengua del adulador de clave donde todos la vean.
  • La liberdad y la inteligencia son la natural atmósfera del hombre.
  • La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía.
  • La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.
  • La luz es el gozo supremo de los hombres.
  • La madre del decoro, la savia de la libertad. el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura.
  • La mente no debería concebir lo que no fuera capaz de realizar.
  • La mente puesta a obrar, no cesa; el dolor, puesto a bullir, estalla; la palabra, puesta a gritar, se desordena; la vanidad puesta a lucir, arrastra; la esperanza, puesta en acción, acaba en el triunfo o en la catástrofe.
  • La montaña acaba en pico; en cresta, la ola empinada que la tempestad arremolina y echa al suelo; en copa, el árbol, y en cima ha de acaba la vida humana.
  • La muerte no aflige ni asusta a quien ha vivido noblemente.
  • La naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la amistad al hombre.
  • La palabra es una coqueta abominable cuando no se pone al servicio del honor y el amor.
  • La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.
  • La patria es ara y no pedestal.
  • La pelea es contínua entre el genio al bañil y el genio roedor.
  • La perfección de la forma se consigue casi siempre a cuesta de la perfección de la idea.
  • La queja es la prostitución del carácter.
  • La razón de todos en las cosas de todos, y no la razón universitaria de unos sobre la razón campestre de otros.
  • La repúblicas se hacen de hombre; ser hombre es en la tierra, dificilíssima y pocas veces lograda carrera.
  • La sátira es el homenaje que medianía celosa paga siempre al genio.
  • La soledad nos abruma, y cuando hallamos un hermano en la pena ya no estamos solos.
  • La tierra entera debía ser un abrazo.
  • La tristeza pone en el alma prematura vejez.
  • La única verdad de esta vida, y la única fuerza, es el amor. En él está la salvación, y en el está el mando. El patriotismo no es más que amor. La amistad no es más que amor.
  • La verdad, una vez despierta, no vuelve a dormirse.
  • La vida es una agrupación lenta y un encadenamiento maravilloso.
  • La vida no es propiedad del hombre, sino préstamo que le hizo la Naturaleza.
  • La vida no tiene dolores para el que entiende a tiempo su sentido.
  • Las cosa buenas se deben hacer sin llamar al Universo para que lo vea a uno pasar.
  • Las madres son amor, no razón; son sensibilidad exquisita y dolor inconsolable.
  • Las obras de los grandes creadores en arte están hechas de manera que, salvo el oscuro color que les da el tiempo, parecen obras de ahora; es que los grandes creadores ven lo eterno en lo accidental.
  • Las oradores, como los leones, duermen hasta que los despierta un enemigo digno de ellos.
  • Las palabras deshonran cuando no llevan detrás un corazón limpio y entero.
  • Las palabras están de más cuando no fundan, cuando no esclarecen, cuando no atraen, cuando no añaden.
  • Las palabras pomposas son innecesarias para hablar de los hombres sublimes.
  • Las palmas son novias que esperan; y hemos de poner la justicia tan alta como las palmas.
  • Las piedras del odio, a poco de estar al sol, hieden y se desmoronan, como masas de fango.
  • Las rosas del alma suben a las mejillas; las estrellas del alma a la frente.
  • Levantarse sobre las intrigas es levantarse sobre las serpientes.
  • Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía.
  • Lo justo, a veces, por el modo de defenderlo, parece injusto.
  • Lo primero que ha de hacer el hombre público en su época de creación o reforma, es renunciar a sí, sin valerse de su persona sino en lo que valga ella a la patria.
  • Lo que hace crecer el mundo no es el descubrir como está hecho, sino el esfuerzo de cada uno para descobrirlo.
  • Lo que se contiene se desborda.
  • Lo que tiene razón de vivir trae consigo tal pujanza, que no hay preocupación de escuela, ley hostil o capricho pasajero, que lo ahogue.
  • Lo que vió es lo que importa, y no quién lo vió.
  • Lo real es lo que importa no lo aparente.
  • Lo semejante esencial se busca y halla, por sobre las diferencias de detalle.
  • Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio.
  • Los buenos eslabones dan chispas altas.
  • Los fuertes ni ofeden ni solicitan.
  • Los grandes derechos no se compran con lágrimas, sino con sangre.
  • Los hombres abandonan a los que se deciden a vivir sin adularlos.
  • Los hombres necesitan quien les mueva a menudo la compasión en el pecho y las lágrimas en los ojos; y les haga el supremo bien de sentirse generosos.
  • Los hombres siempre se están cayendo, es verdad; pero ven a uno que anda firme, y de la vergüenza todos le siguen andando.
  • Los hombres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la que reciben
  • Los niños son los que saben querer; los niños son la esperanza del mundo.
  • Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse.
  • Los pueblos son como los árboles, que no los conoce bien ni sabe de los injertos que les puedan convenir o dañar, sino quien los conoce desde las raíces.
  • Los talentos para ser eficaces, han de reunir en sí ambos sexos, el hombre que invade, la mujer clemente.
  • Los versos no se han de hacer para decir que se está contento o se está triste, sino para ser útil al mundo.
  • Mejora y alivia el contacto constante con lo bello.
  • Menguarda cosa es lo relativo que no despierta el pensamiento de lo absoluto.
  • Merecer la confianza no es más que el deber de continuar mereciéndola.
  • Nada hace padecer tanto a un hombre virtuoso, ni le pone más cerca el juicio de la ira, que ver interpretada por la malignidad o el interés sus intenciones.
  • Ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar.
  • No debe abandonarse por descuido lo que habrá de reconquistarse luego a gran costa.
  • No debe empañarse la inteligencia con el olvido de la virtud.
  • No es grande el que se deja arrebatar por la vida, sino el que la doma.
  • No es posible vivir en la tragedia perpetua, ni sin ella.
  • No graba cincel alguno como la muerte los dolores en el alma.
  • No ha de temerse la sinceridad; sólo es tremendo lo oculto.
  • No han de ser los versos como la rosa centifolia; toda llena de hojas, sino como el jazmín del Malabar: muy cargado de esencias.
  • No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza.
  • No hay cosa más bella que amar a los ancianos; el respeto es un dulcísimo placer. Los ancianos son los patriarcas.
  • No hay dolor más terrible que el que todos callamos.
  • No hay en la tierra más vía horada que la que uno se abre con sus proprios brazos.
  • No hay más que un medio de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos o un hombre de su tiempo.
  • No hay más que una gloria cierta: y es la del alma que está contenta de si.
  • No hay más viejos que los egoístas; el egoísta es dañino, enfermizo, envidioso, desdichado y cobarde.
  • No hay mejor sistema de educación que aquel que prepara al niño a aprender de sí.
  • No hay nada más temible que los apetitos y las cóleras de los ignorantes.
  • No hay para odiar la tiranía como vivir bajo ella.
  • No le preguntaba al interés sino a la honra cuál es el mejor modo de vivir.
  • No merece escribir para los hombres quien no sabe amarlos.
  • No se va tranquilo por sendas de remordimientos y opresiones.
  • Nótese siempre que los que no poseen una cualidad, son los que poseen más empeño en aparentarla.
  • Nunca deben los padres abandonar a otros el molde a que acomodan el alma de sus hijos.
  • Para andar en un terreno, lo primero es conocerlo.
  • Para hacer poesía hermosa no hay como volver los ojos, fuera; a la Naturaleza; y dentro; al alma.
  • Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.
  • Para pedestal, no para sepulcro, se hizo la tierra, puesto que está tendida a nuestras plantas.
  • Para rendir tributo ninguna voz es débil.
  • Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda.
  • Patria es humanidad; es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer.
  • Pensar es abrir surcos, levantar cimientos y dar el santo y seña de los corazones.
  • Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.
  • Pero mientras haya algo que hacer, un hombre entero no tiene derecho a reposar.
  • Por educación se há venido atendiendo la mera instrucción, y por propagación de la cultura, la imperfecta y morosa enseñanza de modos de leer y escribir.
  • Por el amor se ve. Con el amor se ve. El amor es quien ve. Espiritu sin amor no puede ver.
  • Por el respeto entra el amor; a quien se desdeña, no se puede querer.
  • Por la tierra hay que pasar volando porque de cada grano de polvo se levanta el enemigo, a echar abajo, a garfio y a saeta, cuanto nace con ala.
  • Poseer algo no es más que el deber de emplearlo bien.
  • Puesto que a vivir viene el hombre, la educación ha de prepararlo para vivir.
  • Puesto que hay tanto hombre-boca, debe haber de vez en cuando un hombre-ala.
  • Puesto que se vive, justo es que donde se enseñe, se enseñe a conocer la vida.
  • Que se marque al que no ame, para que la pena lo convierta.
  • Quien dice educar dice querer.
  • Quien intente triunfar, no inspire miedo; que nada triunfa contra el instinto de conservación amenazado.
  • Quien no sabe excusar ni admirar, es ínfimo.
  • Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada: se sabe hermosa y la belleza echa luz.
  • Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera.
  • Saber esperar es gran talento que falta a casi todos los que están dotados de talento.
  • Saber leer es saber andar; saber escribir es saber ascender.
  • Salir de sí es indomable anhelo humano.
  • Saluda al sol y acata al monte.
  • Se es bueno porque sí; y porque allá dentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás. Eso es mejor que ser principe: ser útil.
  • Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él.
  • Se sale de la tierra tan contento cuando se ha hecho una obra grande.
  • Se siente correr por las venas una savia nueva cuando se contempla una nueva obra de arte.
  • Se viene a la vida como cera, y el azar nos vacía en moldes prehechos.
  • Sea el triunfo de quien es la justicia.
  • Ser bueno dá gusto, y lo hace a uno fuerte y feliz.
  • Será inmortal el que merezca serlo.
  • Si los dolores verdaderamente agudos pueden ser templados por algún goce, sólo puede templarlos el goce de acallar el grito del dolor de los demás.
  • Si no tienes valor para sacrificarte, debes tener valor para callarte y no criticar a los que se sacrifican.
  • Si se es honrado y se nace pobre, no hay tiempo para ser sabio y ser rico.
  • Sin emoción se puede ser escultor en verso, o pintor en verso, pero no poeta.
  • Sobre el placer de poseer lo hermoso, que mejora y fortifica, está el placer de poseer lo hermoso, que nos deja contentos de nosotros mismos.
  • Sólo es grande el hombre que nunca pierde su corazón de niño.
  • Solo hay una cosa comparable al placer de hallar un amigo; el dolor de perderlo
  • Sólo lo directo es poderoso. Lo que otro nos lega es como manjar recalentado.
  • Solo los débiles se enojan. El hombre fuerte, aún al caer, sonríe.
  • Sólo resisten el vaho venenoso del poder las cabezas fuertes.
  • Sólo son bellos, en hombre y en mujer, los vestidos que siguen la línea humana.
  • Sólo ve la luz de un rostro, la mujer de repente enamorada.
  • Suele el hombre en los grandes momentos, cuando lo pone por las alturas la nobleza ajena o propia, perder, con la visión de lo por venir, la memoria minunciosa de lo presente.
  • Sufrir bien, por algo que lo merezca, da juventud y hermosura.
  • También a un gran hombre lo puede exasperar una miserable mosca.
  • Título dan los reyes; pero de ennoblecimiento de alma, ninguno mayor que el que se saca de los libros.
  • Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.
  • Toda rebelión de forma arratra una rebelión de esencia.
  • Todo el que deja de hacer lo que es capaz de hacer, peca.
  • Todo está dicho ya; pero las cosas, cada vez que son sinceras, son nuevas.
  • Todo hombre tiene el deber de cultivar su inteligencia con respeto a si proprio y al mundo.
  • Todo lo que divide, aparta o acorrala, es un pecado contra la Humanidad.
  • Todo lo que vive se expresa.
  • Todos los pícaros son tontos. Los buenos son los que ganan a la larga.
  • Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.
  • Un grand montaña parece menor cuando está rodeada de colinas.
  • Un grano de poesia sazona un siglo.
  • Un libro es estopa y espuma si no arranca naturalmente del carácter.
  • Un mal no existe nunca sin causa verdadera.
  • Un objeto feo me duele como una herida. Un objeto bello me conforta como un bálsamo.
  • Un principio justo desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército.
  • Una escuela es una fragua de espíritus.
  • Una mujer sin ternura, ¿qué es sino un vaso de carne repleto de veneno?.
  • Una semilla que se siembra no es solo la semilla de una planta, sino la semilla de la dignidad.
  • Unos están en el mundo para mirar, y para edificar están otros.
  • Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas.
  • Ver con calma un crimen, es cometerlo.
  • Ya es digno del cielo el que intenta escalarlo.

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